Noche de Brujas... y renovación de energías



La festividad de la Noche de Brujas, conocida en el mundo anglosajón por la noche de Halloween, se ha venido celebrando desde tiempos antiguos y hunde sus raíces en la tradición pagana; para los antiguos celtas el llamado Samhain marcaba el final de un ciclo y principio de uno nuevo y, como todo final, se relacionaba con la muerte, pero también con el ciclo vital en que todo lo que muere renace y vuelve a morir para volver a nacer interminablemente.

En esta noche mirábamos hacia atrás para dar las gracias por lo vivido y nos preparábamos para el nuevo ciclo. Esta energía de muerte y renovación sigue presente en nuestros tiempos en la noche del 31 de octubre.

Ya sea para honrar la antigua tradición pagana o para adherirnos a la forma moderna en que se celebra la Noche de Brujas, podemos alinearnos con la energía de esta noche preparando nuestro hogar para celebrar el final del ciclo. Sin importar la diferencia de origen, el Feng Shui se encarga de ayudarnos a entonar las energías y por tanto sirve perfectamente al propósito de adaptar los espacios para esta festividad. He aquí unos consejos e indicaciones para la Noche de Brujas:

No es necesario llenar la casa de esqueletos y telarañas artificiales, podemos avivar la energía del Shamhain haciendo predominar colores, formas y elementos acordes, siempre sin excedernos y sin renunciar a un ambiente acogedor.

Los colores ideales para esta celebración son el negro y el naranja, uno como representación de lo oscuro, el otro lado, la profundidad y el elemento agua, y el otro como complemento vital, activo, representando el elemento fuego.


Las velas están indicadas esta noche, así como los adornos estacionales compuestos por castañas, piñas secas, ramas y cortezas de árbol, frutos secos y alimentos de temporada como manzanas, peras, calabazas... Una lámpara de sal nos puede venir muy bien para ionizar el ambiente y contrarrestar energías negativas.

Incluso podemos hacer un sencillo ritual de agradecimiento y apertura a las nuevas energías. Como fundamentalmente se trata de dejar atrás el pasado, puedes escribir en un papel aquello de los que deseas desprenderte, quema el papel en la llama de una vela púrpura y visualiza cómo lo que no deseas se queda atrás, en el pasado de tu vida. Luego enciende una vela blanca y siente cómo te abres a las energías del nuevo ciclo que está a punto de comenzar.



No se trata de magia ni brujería (por mucho que hablemos de la Noche de Brujas) sino de alinear nuestra energía con la del nuevo ciclo, enfocar nuestra voluntad en dejar atrás todo lo que ya no nos sirve y seguir avanzando y creciendo en la vida.