Orgonita para limpiar energías


Vivimos rodeados de energías que no vemos (al menos la mayoría de nosotros) y que podemos a veces sentir de una forma más o menos vaga pero que claramente nos afectan en nuestro día a día, influyen en el estado y la salud no solo de nuestro cuerpo energético sino también del físico.
Vivimos rodeados de cada vez más aparatos eléctricos que, por una parte, nos hacen la vida más fácil pero que por otra nos dañan; ordenadores, tv, móviles, tablets y otros aparatos de uso cotidiano emiten ondas electromagnéticas, las redes wifi inhundan nuestro espacio laboral y personal, cada día recibimos todo un baño de energía nociva cuyo rastro se va acumulando como un poso de contaminación en nuestros cuerpos hasta causar daños de todo tipo.
La naturaleza nos ofrece los materiales necesarios para protegernos de estas influencias dañinas; combinando tres elementos sencillos podemos obtener un escudo energético que nos proteja y además limpie las malas energías en los espacios que usamos más asiduamente.

Orgonita, el transmutador de energía

La orgonita o generador de orgón es un transmutador de energía capaz de atraer, acumular y ordenar la energía del entorno. Su capacidad curativa se basa en la reparación del ambiente energético al transformar las ondas electromagnéticas negativas en energía armónica positiva. Su efecto es, pues, reparador.
Este efecto provoca diversos beneficios en nuestra salud, como elevar los niveles de vitalidad, favorecer nuestra capacidad inmunológica y la regeneración celular, incrementar el optimismo (consecuencia derivada de la recuperación de la salud energética) y protegernos de las agresiones no solo del medio (contaminación electromagnética) sino también de la energía negativa de otras personas, que pueda derivar en "ataque psíquico".

Una combinación sinergética

Los tres materiales que se combinan en la orgonita son: resina, cuarzo y metal.
El metal (la mejor opción es el cobre, pero se suele añadir también aluminio) actúa como antena receptora que capta las ondas electromagnéticas; con su capacidad conductora las captura y dirige al interior de la orgonita.
La resina es lo que mantiene todos los elementos unidos en su interior y, por sus propiedades semiconductoras y estáticas, es capaz de mantener acumulada la energía captada por el metal.
Finalmente el cuarzo (preferentemente cristal de roca por tener la vibración más "pura", pero también se pueden incluir amatistas, iolitas, cuarzo rosa, etc, para resultados concretos), se impregnan de los electrones capturados dentro de la resina y generan aún más electrones; el electromagnetismo disarmónico y nocivo se transforma entonces, en el interior de la orgonita, en ondas ordenadas, positivas y armónicas que se irradian hacia el exterior.

Es así cómo, combinando tres elementos clave, obtenemos un efecto sinergético; cuando la resina, el metal y el cuarzo trabajan juntos el resultado es una poderosa y efectiva herramienta para la limpieza constante de nuestro espacio vital y la mejora de la salud de nuestro campo energético, una solución sencilla, barata y natural para nuestro bienestar.